¿Eres un hombre adicto al sexo? ¡Descúbrelo!

Interesante.

Yo me apasiono con el sexo y por eso vivo utilizando las apps de ligue constantemente para ligar chicos; pero no por ello pienso en sexo todo el día. ¿Y tú?

La principal forma de descubrir a un adicto sexual pasa primeramente por un diagnóstico y evaluación profesional, no obstante, se puede detectar a un adicto por su comportamiento social y la forma de enfrentar el tema sexual en la vida diaria.

Mentiras

un adicto al sexo utiliza frecuentemente mentiras para conseguir lo que busca, sin importar las consecuencias o la veracidad de sus palabras.

Dedicación absoluta

El adicto sexual está siempre preocupado y gasta muchas horas del día en conquistar a alguien, utilizando todos los recursos disponibles para lograr su propósito de satisfacción.

Oídos sordos

Por lo general un adicto al sexo no mide consecuencias y hace oídos sordos ante cualquier amenaza, no dando pie atrás especialmente cuando se enfrenta a un problema serio.

Pornografía

Los altos niveles de consumo de pornografía, en todas sus vertientes y corrientes cinematográficas, es una realidad que va ligada a la adicción.

Indomable

Un adicto al sexo no conoce el autocontrol. Por más que las experiencias y los límites sean claros, un enfermo pierde el control y sobrepasa cualquier frontera.

No muy placentero

Por lo general, lejos de sentir placer y relajación, los adictos al sexo suelen sentir vergüenza, arrepentimiento, remordimiento y ansiedad después del acto.

Tobogán emocional

Una de las características bien marcadas de un adicto al sexo es el vaivén de emociones a la que se enfrenta después de un acto sexual, pasando de la euforia al bajón en pocos minutos, siendo la única solución posible otro encuentro sexual y así sucesivamente.

Pese a que este tipo de conductas que puede desencadenar serios problemas a un adictoexisten especialistas dispuestos a ayudar, encontrando las razones que desencadenan esa dependencia y enseñando técnicas de control sobre las conductas sexuales mediante psicoterapia o fármacos como los inhibidores sexuales.

Lo importante es tener claro que, como toda adicción, en este caso la sexual, es una enfermedad por lo que hay que recurrir a un profesional calificado para recibir el tratamiento indicado antes que sea demasiado tarde para una terapia.

Créditos: MEN

Autor: Marlon Manhunt

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